Nueva Masculinidad y ODS: Caminos convergentes

Artículo escrito por José Raúl Vaquero (España) | Publicado en Newsletter Masculinity Matters.

La integración de la nueva masculinidad con los Objetivos de Desarrollo Sostenible promueve una sociedad más equitativa, inclusiva y sostenible, beneficiando no solo a los hombres, sino a toda la comunidad global.

Introducción

En el contexto global actual, tanto la nueva masculinidad como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas comparten una visión común: la creación de una sociedad más equitativa, inclusiva y sostenible. Esta interconexión no solo redefine los roles de género, sino que también promueve el desarrollo sostenible al abordar las desigualdades y fomentar la justicia social.

La nueva masculinidad se centra en la inteligencia emocional, la empatía, la colaboración y la flexibilidad en los roles de género, elementos cruciales para desmantelar los estereotipos y promover la igualdad. Estos principios son esenciales para avanzar en los ODS, que buscan eliminar la pobreza, proteger el planeta y garantizar la paz y la prosperidad para todos. La promoción de una masculinidad más abierta y equitativa puede acelerar el progreso hacia estos objetivos al reducir las barreras estructurales y sociales que impiden el desarrollo inclusivo.

Propósito del artículo

El propósito de este artículo es analizar en profundidad las interconexiones entre la nueva masculinidad y los ODS, destacando cómo la adopción de estos principios puede impulsar tanto la igualdad de género como el desarrollo sostenible. Al explorar estos vínculos, espero inspirarles a incorporar los valores de la nueva masculinidad en sus vidas diarias, contribuyendo así a un mundo más justo y equitativo.

Les invito a todos a unirse a este movimiento y a trabajar juntos para alcanzar los ODS, creando un futuro sin sesgos de género y lleno de oportunidades para todos.

Nueva masculinidad, Salud y Bienestar (ODS 3)

La interconexión entre la nueva masculinidad y el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 (ODS 3), que busca «garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades», es profunda y multifacética, teniendo el potencial de transformar significativamente la salud y el bienestar de las comunidades. Al promover una visión más inclusiva y equitativa de la masculinidad, podemos avanzar hacia un futuro donde todos, independientemente de su género, tengan la oportunidad de vivir vidas saludables y plenas.

Promoción de la salud mental y bienestar emocional

Uno de los aspectos más destacados de la nueva masculinidad es la promoción de la salud mental y el bienestar emocional. Tradicionalmente, la masculinidad ha estado asociada con la fortaleza, la resistencia y la represión emocional. Estas expectativas culturales han llevado a muchos hombres a evitar buscar ayuda para problemas de salud mental, lo que contribuye a altas tasas de suicidio y enfermedades mentales entre los hombres​.

Al redefinir la masculinidad para incluir la apertura emocional y la búsqueda de apoyo cuando es necesario, se fomenta un entorno donde los hombres pueden expresar sus sentimientos sin temor a ser estigmatizados. Este cambio cultural es esencial para el ODS 3, ya que mejora la salud mental y el bienestar de los hombres, reduciendo el riesgo de enfermedades mentales y promoviendo una vida más saludable y equilibrada [1]​

Reducción de comportamientos de riesgo

La nueva masculinidad también tiene un impacto positivo en la reducción de comportamientos de riesgo. Las normas tradicionales de masculinidad a menudo glorifican comportamientos peligrosos como el consumo excesivo de alcohol, la conducción temeraria y la evitación de visitas médicas. Estos comportamientos pueden llevar a altas tasas de lesiones, enfermedades crónicas y mortalidad prematura [2]​​.

Al fomentar una nueva visión de la masculinidad que valora la salud y la seguridad personal, se pueden reducir significativamente estos comportamientos de riesgo. Los hombres que adoptan esta nueva masculinidad son más propensos a buscar atención médica preventiva, adoptar hábitos de vida saludables y evitar conductas peligrosas, lo que contribuye directamente a los objetivos de salud y bienestar del ODS 3​.

Fomento de la igualdad de género en la salud

La nueva masculinidad también promueve la igualdad de género en el acceso y la utilización de los servicios de salud. Al desafiar las normas de género que disuaden a los hombres de participar en actividades relacionadas con la salud y el bienestar, se puede lograr un mayor equilibrio en la atención sanitaria. Esto no solo beneficia a los hombres, sino que también alivia la carga sobre las mujeres, quienes a menudo asumen roles de cuidadoras​ [3].

Además, al incluir a los hombres en las discusiones sobre salud reproductiva y bienestar familiar, se promueve una visión más inclusiva y equitativa de la salud, donde todos los miembros de la familia tienen acceso a los cuidados necesarios. Esto es crucial para alcanzar los objetivos del ODS 3, que incluyen mejorar la salud materna y reducir la mortalidad infantil​ [4].

Prevención y tratamiento de enfermedades

Finalmente, la nueva masculinidad puede desempeñar un papel clave en la prevención y el tratamiento de enfermedades. Al fomentar una mayor conciencia y responsabilidad personal sobre la salud, los hombres pueden contribuir activamente a la lucha contra enfermedades transmisibles y no transmisibles. La adopción de comportamientos saludables y la participación en programas de vacunación y chequeos regulares son fundamentales para reducir la incidencia de enfermedades y mejorar la salud general de la población.

Nueva masculinidad y educación de calidad (ODS 4)

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4) busca «garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos». La integración de los principios de la nueva masculinidad en el ámbito educativo es crucial para alcanzar el ODS 4 y garantizar una educación de calidad para todos. Al desafiar los estereotipos de género y promover la participación equitativa de los hombres en la educación, podemos crear un sistema educativo más inclusivo y efectivo.

A continuación, analizo en profundidad esta interconexión y los retos que la masculinidad supone para la educación y la implantación del ODS 4.

Promoción de una educación inclusiva y equitativa

La nueva masculinidad aboga por la igualdad de género y la inclusión, desafiando los roles de género tradicionales que a menudo excluyen a los hombres de ciertos aspectos de la educación. Tradicionalmente, la educación ha sido vista como una responsabilidad principalmente femenina, lo que ha limitado la participación de los hombres en la educación de sus hijos y en roles educativos. Al adoptar una nueva perspectiva de masculinidad, se alienta a los hombres a involucrarse más en la educación, tanto en casa como en el ámbito profesional, promoviendo una educación más inclusiva y equitativa​ [5].

Modelos positivos y roles de liderazgo

Los hombres que abrazan la nueva masculinidad pueden servir como modelos positivos en el sistema educativo, promoviendo valores de respeto, colaboración y empatía. Estos modelos son cruciales para inspirar a los jóvenes, especialmente a los varones, a valorar la educación y ver la igualdad de género como un objetivo importante. La presencia de hombres en roles de liderazgo educativo también puede ayudar a desmantelar estereotipos de género y promover un entorno de aprendizaje más equitativo​ [6].

Fomento de la participación activa de los hombres en la educación infantil

La participación de los hombres en la educación infantil es fundamental para establecer una base sólida de aprendizaje y desarrollo. Estudios han demostrado que la participación activa de los padres en la educación de sus hijos mejora significativamente los resultados educativos. La nueva masculinidad promueve la participación equitativa de los padres, lo que puede ayudar a reducir las disparidades en el acceso y la calidad de la educación desde una edad temprana​ [7].

Nueva masculinidad e igualdad de género (ODS 5)

La nueva masculinidad juega un papel vital en la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 5 (ODS 5), que busca lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas. Esta interconexión es esencial para desmantelar las normas de género tradicionales y fomentar un entorno más equitativo y justo para todos.

Al desafiar las normas tradicionales, promover la equidad en todas las esferas de la vida y combatir la violencia de género, la nueva masculinidad puede ser un catalizador poderoso para el cambio.

A continuación, analizo cómo la nueva masculinidad puede contribuir significativamente al ODS 5 y los desafíos que enfrentamos mujeres y hombres juntos en este camino.

Desafiar y desmantelar las normas de género tradicionales

La nueva masculinidad promueve la idea de que la igualdad de género no solo es beneficiosa para las mujeres, sino también para los hombres y la sociedad en su conjunto. Al desafiar las normas de género tradicionales, los hombres pueden liberarse de expectativas rígidas y estereotipadas que limitan sus roles y comportamientos. Esta transformación cultural es fundamental para reducir la discriminación y la violencia basada en género, que son objetivos clave del ODS 5. Por ejemplo, iniciativas como la campaña «HeForShe» de UN Women fomentan que los hombres tomen un papel activo en la promoción de la igualdad de género, desafiando las normas patriarcales y apoyando a las mujeres en todas las áreas de la vida [8].

Promoción de la participación equitativa en la vida pública y privada

La nueva masculinidad aboga por la participación equitativa de hombres y mujeres en todas las áreas de la vida, desde el hogar hasta el lugar de trabajo y las esferas políticas. Al fomentar la corresponsabilidad en el cuidado de los hijos y las tareas del hogar, se alivia la carga desproporcionada que recae sobre las mujeres y se promueve un equilibrio más justo. Esto no solo mejora la calidad de vida de las mujeres, sino que también contribuye a una sociedad más equitativa y productiva. La igualdad en la participación pública y privada es esencial para la construcción de una sociedad justa y equitativa​.

Combate de la violencia de género

Una de las manifestaciones más críticas de la desigualdad de género es la violencia contra mujeres y niñas. La nueva masculinidad puede desempeñar un papel crucial en la prevención de esta violencia al promover comportamientos respetuosos y equitativos entre los hombres. Iniciativas como la de los Blue Sharks en Cabo Verde, donde figuras masculinas prominentes abogan por el fin de la violencia de género, son ejemplos poderosos de cómo los hombres pueden ser agentes de cambio en este ámbito. Además, el cambio cultural hacia una masculinidad que rechace la violencia y promueva el respeto mutuo es vital para alcanzar el ODS 5​.

Empoderamiento y educación de hombres y niños

La educación y la sensibilización son herramientas vitales para cambiar las percepciones y comportamientos relacionados con el género. Programas educativos que integran la nueva masculinidad pueden ayudar a los hombres y niños a comprender la importancia de la igualdad de género y a actuar en consecuencia [9]. Esto incluye no solo el reconocimiento de los derechos de las mujeres, sino también la adopción de roles más equitativos en sus propias vidas [10]. 

Impacto en las políticas y la gobernanza

La inclusión de perspectivas de género en la formulación de políticas y en la gobernanza es esencial para asegurar que las políticas no perpetúen las desigualdades de género. Los hombres que adoptan la nueva masculinidad pueden abogar por políticas más equitativas y ser aliados en la lucha por los derechos de las mujeres. La representación equitativa en los procesos de toma de decisiones garantiza que las voces de las mujeres sean escuchadas y consideradas, lo que es crucial para la implementación efectiva del ODS 5​.

Nueva masculinidad y trabajo decente (ODS 8)

La interconexión entre la nueva masculinidad y el ODS 8 es fundamental para promover un crecimiento económico inclusivo y sostenible y garantizar el empleo pleno y productivo para todos. Al desafiar las normas tradicionales de género y promover una cultura de trabajo equitativa y respetuosa, podemos contribuir significativamente a estos objetivos globales.

Promoción del trabajo decente y equitativo

Al adoptar una perspectiva de masculinidad más inclusiva, se puede fomentar un entorno laboral más equitativo donde tanto hombres como mujeres puedan participar plenamente y en igualdad de condiciones. Esto incluye la promoción de políticas de igualdad salarial y la eliminación de la discriminación de género en el lugar de trabajo, lo que es esencial para alcanzar el objetivo de empleo decente para todos​.

Reducción de la brecha de género en el empleo

El machismo y las normas patriarcales han perpetuado desigualdades significativas en el empleo, afectando negativamente tanto a hombres como a mujeres. La nueva masculinidad aboga por una distribución más equitativa de las responsabilidades domésticas y de cuidado, lo que puede permitir a más mujeres participar en la fuerza laboral y avanzar en sus carreras.

Fomento de ambientes laborales saludables y seguros

La adopción de valores de la nueva masculinidad, como el respeto y la empatía, puede mejorar significativamente la cultura laboral, promoviendo ambientes de trabajo más saludables y seguros. Esto no solo reduce el estrés y mejora el bienestar de los empleados, sino que también aumenta la productividad y la satisfacción laboral [12]. 

Impulso al emprendimiento y la innovación

La nueva masculinidad también puede fomentar una cultura de emprendimiento e innovación al promover la diversidad de pensamiento y la colaboración. Los hombres que adoptan una visión más inclusiva de la masculinidad están más abiertos a trabajar en equipos diversos y a valorar diferentes perspectivas, lo que puede conducir a soluciones más creativas y efectivas en el ámbito empresarial.

Desafíos y oportunidades

A pesar de los beneficios potenciales, la transición hacia una nueva masculinidad enfrenta desafíos significativos. Las normas patriarcales profundamente arraigadas y las expectativas de género tradicionales pueden ser difíciles de cambiar. Sin embargo, mediante la educación y la sensibilización, así como la implementación de políticas inclusivas, es posible avanzar hacia un entorno laboral más equitativo y justo.

El fomento de la corresponsabilidad en el cuidado y las tareas domésticas, la promoción de la igualdad salarial y la eliminación de la discriminación de género son pasos cruciales para lograr el ODS 8. Al integrar los principios de la nueva masculinidad en estos esfuerzos, podemos avanzar hacia un crecimiento económico más inclusivo y sostenible, garantizando trabajo decente para todos.

Nueva masculinidad y reducción de las desigualdades (ODS 10)

La nueva masculinidad juega un papel crucial en la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 10 (ODS 10), que busca reducir las desigualdades dentro y entre los países. Este objetivo se enfoca en garantizar que todas las personas, independientemente de su género, origen étnico, religión, discapacidad, edad o cualquier otra característica, tengan las mismas oportunidades de acceder a recursos, empleo, educación y participación política. Promover la igualdad de oportunidades significa asegurar que todos los individuos puedan desarrollarse plenamente y contribuir a la sociedad.

La nueva masculinidad desafía las normas patriarcales y promueve la igualdad de oportunidades para todos. Al adoptar una visión más inclusiva de la masculinidad, se fomenta un entorno donde tanto hombres como mujeres pueden participar plenamente en la economía y la sociedad. Por ejemplo, al promover la corresponsabilidad en el cuidado de los hijos y las tareas del hogar, se libera a las mujeres para que puedan avanzar en sus carreras y contribuyan significativamente al crecimiento económico [13]. Esto es fundamental para reducir las desigualdades, ya que permite que todos los individuos tengan las mismas posibilidades de éxito.

Adoptar la nueva masculinidad puede influir en la formulación e implementación de políticas que promuevan la igualdad de oportunidades. Esto incluye políticas fiscales y de protección social que aseguren una distribución justa de los recursos y acceso equitativo a servicios básicos como educación y salud. Además, las políticas de igualdad salarial y las leyes contra la discriminación en el lugar de trabajo son esenciales para garantizar que todos los individuos tengan las mismas oportunidades de empleo y progreso profesional​. La inclusión de hombres y mujeres en roles de liderazgo y toma de decisiones asegura que se consideren diversas perspectivas, lo cual es crucial para el desarrollo de políticas más inclusivas y equitativas.

Invertir en el desarrollo de habilidades

La nueva masculinidad puede apoyar iniciativas que brinden acceso equitativo a la educación y fomenten el desarrollo de habilidades en todas las comunidades, especialmente entre aquellos que tradicionalmente han sido marginados. Esto incluye programas de becas, capacitación vocacional y mentoría​. Estas inversiones no solo empoderan a las personas, sino que también permiten que más individuos contribuyan al desarrollo económico, lo cual es vital para reducir las desigualdades económicas tanto dentro como entre los países.

Desafíos y oportunidades

Las normas patriarcales profundamente arraigadas y las expectativas de género tradicionales pueden ser difíciles de cambiar. Las desigualdades económicas y sociales existentes también pueden obstaculizar los esfuerzos para promover la igualdad de oportunidades. La falta de acceso a recursos, educación y empleo afecta desproporcionadamente a las comunidades marginadas, perpetuando el ciclo de la pobreza y la exclusión​.

Sin embargo, existen varias iniciativas exitosas que demuestran cómo la nueva masculinidad puede promover la igualdad de oportunidades. Programas en los países nórdicos que promueven la licencia parental equitativa han mejorado significativamente la participación de las mujeres en la fuerza laboral​. Programas de mentoría y desarrollo de habilidades que involucran a hombres en roles de apoyo y liderazgo han demostrado ser efectivos para empoderar a individuos de comunidades marginadas, brindándoles las habilidades necesarias para acceder a mejores oportunidades y desafiar las normas tradicionales de género​ [14].

Nueva masculinidad y acción por el clima (ODS 13)

La interconexión entre la nueva masculinidad y el ODS 13 es vital para adoptar medidas urgentes contra el cambio climático y sus efectos. Al desafiar las normas tradicionales de género y promover una mayor participación y responsabilidad en la acción climática, podemos avanzar hacia un futuro más sostenible.

Promoción de la educación y conciencia climática

La nueva masculinidad promueve la educación y la concienciación sobre el cambio climático al desafiar las normas tradicionales de género que pueden limitar la participación de los hombres en actividades ambientales. Al fomentar una mayor implicación de los hombres en temas de sostenibilidad, se puede aumentar la conciencia sobre la necesidad de adoptar prácticas sostenibles y reducir las emisiones de carbono. La educación y la sensibilización son fundamentales para mejorar la capacidad humana e institucional en la mitigación del cambio climático y la adaptación a sus efectos.

Fomento de la igualdad de género en la acción climática

Al promover la participación equitativa de hombres y mujeres en la planificación y ejecución de políticas ambientales, se pueden desarrollar estrategias más inclusivas y efectivas. La integración de mujeres, jóvenes y comunidades marginadas en la gestión de riesgos climáticos y la toma de decisiones es esencial para fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los desastres relacionados con el clima​.

Liderazgo y responsabilidad

Los hombres que adoptan una nueva visión de la masculinidad pueden asumir roles de liderazgo en la promoción de prácticas sostenibles y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Al liderar con el ejemplo, pueden inspirar a otros a seguir prácticas más sostenibles en sus hogares, comunidades y lugares de trabajo. Esto incluye la adopción de energías renovables, la reducción del uso de plásticos y la promoción de estilos de vida más sostenibles.

Retos y oportunidades

A pesar de los beneficios, la transición hacia una nueva masculinidad enfrenta desafíos significativos, incluyendo la resistencia a cambiar normas patriarcales profundamente arraigadas. Sin embargo, existen numerosas oportunidades para integrar los principios de la nueva masculinidad en la lucha contra el cambio climático. Programas educativos y campañas de concienciación pueden ayudar a cambiar las percepciones y comportamientos relacionados con el género y el medio ambiente. Además, las políticas inclusivas que fomentan la participación equitativa en la acción climática pueden conducir a soluciones más innovadoras y efectivas​.

Nueva masculinidad y sociedades justas, pacíficas e inclusivas (ODS 16)

La interconexión entre la nueva masculinidad y el ODS 16 es vital para la construcción de sociedades justas, pacíficas e inclusivas. Al desafiar las normas tradicionales de género y promover la equidad y el respeto, podemos contribuir significativamente a la paz y la justicia en nuestras comunidades.

Promoción de la igualdad de oportunidades

La igualdad de oportunidades es un componente central del ODS 16. Promover valores como la empatía, la colaboración y el respeto mutuo puede reducir las tensiones y conflictos sociales, creando comunidades más pacíficas. Por ejemplo, la implicación activa de los hombres en campañas contra la violencia de género y en la promoción de relaciones basadas en el respeto y la igualdad es esencial para fomentar la paz social​ [15].

Construcción de instituciones inclusivas y responsables

Las instituciones inclusivas y responsables son esenciales para lograr sociedades justas y pacíficas. La nueva masculinidad puede desempeñar un papel en la construcción y fortalecimiento de estas instituciones al promover la participación equitativa de todos los géneros en la toma de decisiones. Esto no solo garantiza que se escuchen y consideren diversas perspectivas, sino que también aumenta la confianza en las instituciones y su legitimidad. Asegurar que más hombres apoyen y aboguen por políticas de igualdad de género dentro de las instituciones puede conducir a una mayor implementación de leyes y políticas no discriminatorias.

Promoción del estado de derecho y acceso a la justicia

La nueva masculinidad también puede influir en la promoción del estado de derecho y el acceso a la justicia para todos. Al fomentar una cultura de integridad y transparencia, se puede reducir la corrupción y mejorar la rendición de cuentas en las instituciones. Los hombres que adoptan los principios de la nueva masculinidad pueden liderar con el ejemplo, promoviendo prácticas éticas y justas en sus comunidades y lugares de trabajo. Esto es crucial para garantizar que todas las personas, independientemente de su género, origen étnico o condición socioeconómica, tengan acceso equitativo a la justicia [16]​.

Desafíos y experiencias de éxito

Los desafíos para lograr estos objetivos incluyen las normas patriarcales profundamente arraigadas y la resistencia al cambio en algunas culturas y comunidades. Sin embargo, existen numerosas iniciativas exitosas que demuestran el impacto positivo de la nueva masculinidad. Por ejemplo, programas de capacitación en resolución de conflictos y mediación que incluyen la participación activa de hombres han demostrado ser efectivos en la reducción de la violencia y la promoción de la paz en comunidades afectadas por conflictos​​.

Conclusión

Reflexionando sobre la integración de la nueva masculinidad con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), es evidente que los beneficios de adoptar una perspectiva más inclusiva y equitativa no se limitan a los hombres, sino que abarcan a toda la sociedad. Esta intersección es fundamental para desmantelar las barreras estructurales y sociales que han perpetuado la desigualdad de género y para promover un desarrollo más inclusivo y sostenible.

La nueva masculinidad, al centrarse en la empatía, la colaboración y la flexibilidad en los roles de género, impulsa cambios significativos en la salud y el bienestar (ODS 3). Fomenta un entorno donde los hombres pueden expresar sus emociones y buscar apoyo sin temor a ser estigmatizados, mejorando así la salud mental y reduciendo los comportamientos de riesgo. Esta apertura emocional y responsabilidad personal contribuye a la prevención y tratamiento de enfermedades, beneficiando a toda la comunidad.

En el ámbito educativo (ODS 4), la nueva masculinidad desafía los estereotipos de género y promueve la participación equitativa de los hombres en la educación. Esto no solo enriquece el entorno educativo con modelos positivos y roles de liderazgo, sino que también asegura una educación inclusiva y equitativa desde una edad temprana, estableciendo una base sólida para el aprendizaje y desarrollo continuo.

La igualdad de género (ODS 5) es otro campo donde la nueva masculinidad tiene un impacto profundo. Al desmantelar las normas tradicionales de género y promover la equidad en todas las esferas de la vida, se combate la violencia de género y se empodera a mujeres y niñas. La educación y sensibilización de hombres y niños sobre la importancia de la igualdad de género es esencial para crear un entorno más justo y equitativo.

En el ámbito laboral (ODS 8), la nueva masculinidad promueve un entorno laboral equitativo y respetuoso, reduciendo la brecha de género en el empleo y fomentando ambientes laborales saludables y seguros. Esto no solo mejora la productividad y satisfacción laboral, sino que también impulsa un crecimiento económico inclusivo y sostenible.

La reducción de las desigualdades (ODS 10) se ve favorecida por la promoción de la igualdad de oportunidades. Al desafiar las normas patriarcales y fomentar políticas inclusivas y equitativas, se asegura que todos los individuos tengan acceso a los recursos necesarios para su desarrollo personal y profesional. Las iniciativas exitosas en diversos países demuestran que es posible promover la igualdad de oportunidades a través de la nueva masculinidad.

Finalmente, en la promoción de sociedades justas, pacíficas e inclusivas (ODS 16), la nueva masculinidad juega un papel crucial al fomentar la igualdad de oportunidades, construir instituciones inclusivas y responsables y promover el estado de derecho y el acceso a la justicia. Al adoptar estos principios, podemos reducir las tensiones y conflictos sociales y crear un entorno más pacífico y justo para todos.

En conclusión, la integración de la nueva masculinidad con los ODS beneficia no solo a los hombres, sino a toda la sociedad. Al desafiar las normas tradicionales de género y promover una cultura de equidad y respeto, podemos avanzar hacia un futuro más inclusivo y sostenible.

Les invito a reflexionar sobre cómo pueden adoptar estos principios en sus vidas y comunidades, contribuyendo así a un mundo más justo y equitativo para todos.

¡Gracias por leerme!

TO KNOW MORE

[1] UNICEF. Goal 3: Good health and well-being. https://data.unicef.org/sdgs/goal-3-good-health-wellbeing

[2] Nkeka Peter Tseole. Impacts of Masculinity on Men’s Health in Maseru, Lesotho. https://www.intechopen.com/chapters/82068

[3] WHO. Monitoring health for the SDGs. https://www.who.int/data/gho/data/themes/sustainable-development-goals

[4] The World Bank. The impact of COVID-19 on global health. https://datatopics.worldbank.org/sdgatlas/goal-3-good-health-and-well-being?lang=en

[5] UNESCO. SDG 4 | Ensure inclusive and equitable quality education and promote lifelong learning opportunities for all. https://www.unesco.org/sdg4education2030/en/knowledge-hub/sdg-4-ensure-inclusive-and-equitable-quality-education-and-promote-lifelong-learning-opportunities

[6] Wikipedia. Sustainable Development Goal 4. https://en.wikipedia.org/wiki/Sustainable_Development_Goal_4

[7] UN. Sustainable Education. https://sdgs.un.org/topics/education

[8] UN Women. Explainer: Sustainable Development Goal 5. https://www.unwomen.org/en/news-stories/explainer/2022/09/explainer-sustainable-development-goal-five

[9] Susana Gago. SDG 5 and the never-ending struggle: unmasking the patriarchy, inequality, and environmental devastation. https://illuminem.com/illuminemvoices/sdg-5-and-the-neverending-struggle-unmasking-the-patriarchy-inequality-and-environmental-devastation

[10] Nature. Gender equality: the route to a better world. https://www.nature.com/articles/d41586-023-02745-9

[11] Our World in Data team. Promote sustained, inclusive and sustainable economic growth, full and productive employment and decent work for all. https://ourworldindata.org/sdgs/economic-growth

[12] ESCAP. SDG 8: Decent Work and Economic Growth. https://www.unescap.org/sdg/8-decent-work-and-economic-growth

[13] Gray Group International. SDG 10: Reducing Inequalities Within and Among Countries. https://www.graygroupintl.com/blog/sdg-10

[14] Raiffeisen. SDG 10: reduced inequalities. https://www.rcm.at/at-en/article/sdg-10-reduced-inequalities

[15] UN. Promote peaceful and inclusive societies for sustainable development, provide access to justice for all and build effective, accountable and inclusive institutions at all levels. https://sdgs.un.org/goals/goal16
[16] UNEP. GOAL 16: Peace, justice and strong institutions. https://www.unep.org/explore-topics/sustainable-development-goals/why-do-sustainable-development-goals-matter/goal-16

Scroll al inicio